Publicado el por @neeonez
Ver los créditos de un juego es una cosa. Completarlo al 100%, con todos sus coleccionables, desafíos, logros y rincones secretos, es una bestia completamente distinta. Hay juegos cuya historia se despacha en una tarde pero que esconden cientos de horas de contenido para el completista obsesivo. Hemos cogido los tiempos reales de nuestra base de datos para responder a una pregunta muy concreta: ¿cuánto se tarda de verdad en exprimir un videojuego hasta la última gota?
Conviene no confundir esto con platinar un juego, que mide los trofeos de PlayStation, ni con la campaña principal, que es ir directo al final. El 100% es otra cosa: verlo absolutamente todo. Y como verás, la diferencia entre una cifra y otra puede ser abismal.
Los maratones del 100%: las pesadillas completistas
Estos son los juegos que más tiempo exigen para completarlos del todo según los datos reales de los jugadores. Ojo, porque en muchos de ellos el "100%" es casi una forma de hablar, ya que están diseñados para no acabarse nunca:
- Destiny encabeza la lista con unas 600h, pese a que su campaña ronda solo las 12h: es un juego servicio pensado para jugarse durante años.
- Monster Hunter: World pide unas 475h para cazarlo todo, frente a las 46h de su historia, y Animal Crossing: New Horizons ronda las 425h porque su isla nunca está realmente "terminada".
- The Binding of Isaac: Rebirth necesita unas 388h para desbloquearlo todo a base de partidas roguelike, pese a una "campaña" de 6h.
- Halo: The Master Chief Collection (365h), Minecraft (355h) y joyas de rol como Xenoblade Chronicles X (275h) o Xenoblade Chronicles 2 (268h) completan la parte más alta.
- Mención especial para The Elder Scrolls V: Skyrim, cuya campaña son 37h pero cuyo 100% se va a unas 252h, y para Tears of the Kingdom, con unas 250h. La saga Pokémon también vive aquí: Diamante y Perla, Esmeralda, Platino o HeartGold y SoulSilver superan todos las 230h al cazarlos del todo.
El club de las 150 a 200 horas
Un escalón por debajo está un grupo enorme de clásicos donde el completismo sigue siendo un proyecto de meses, aunque tenga un final a la vista:
- Mundos abiertos como Breath of the Wild (197h), Oblivion (194h), Red Dead Redemption 2 (190h) o Fallout 4 (168h) esconden cientos de iconos en el mapa.
- Los grandes RPG no se quedan atrás: Baldur's Gate 3 (188h), Persona 5 (182h, con una campaña que ya son 101h), The Witcher 3 (184h), Xenoblade Chronicles 3 (176h), Divinity: Original Sin II (160h), Tales of Berseria (163h) y Final Fantasy X (155h).
- Y hay sorpresas reveladoras: Diablo IV (186h), Stardew Valley (185h), Forza Horizon 4 (170h), Metal Gear Solid V (166h) o Final Fantasy VII Rebirth (168h), todos muy por encima de lo que sugiere su historia.
Cuando el 100% multiplica la campaña por diez
Lo más revelador no es la cifra absoluta, sino el salto entre terminar la historia y completarlo todo. Hay juegos donde ese multiplicador se dispara, y son justo los que más engañan al comprar:
- Slay the Spire es el caso extremo: de unas 13h para "terminarlo" a 201h para dominarlo del todo, un brutal x15 propio de un roguelike de cartas.
- Battlefield 3 multiplica su campaña casi por 13 (de 6h a 80h), y Call of Duty: Black Ops III por más de 12 (de 9h a 111h), arrastrados por sus modos multijugador y zombis.
- Forza Horizon 4 pasa de 16h a 170h (x10), Monster Hunter: World de 46h a 475h, y Hitman de 11h a 101h gracias a la rejugabilidad de sus enormes niveles.
- Incluso un juego de acción tan directo como Devil May Cry 5 salta de 11h a 81h al exigirte dominar todas las dificultades, y Diablo IV va de 26h a 186h por su contenido de fin de partida.
Por qué unos géneros se disparan y otros no
Si miras qué juegos pueblan estas listas, los géneros se repiten, y no es casualidad. Cada uno alarga el 100% por un motivo distinto:
- Roguelikes como Slay the Spire o The Binding of Isaac están diseñados sobre la repetición infinita: completarlos implica desbloquear decenas de personajes, objetos y finales a base de partidas que casi nunca son iguales.
- Juegos como servicio y multijugador (Destiny, Battlefield 3) no tienen un final real, sino temporadas, rangos y progresión pensada para no acabarse jamás.
- Mundos abiertos (Skyrim, Fallout 4, Forza Horizon 4) esconden cientos de coleccionables, torres y secretos que multiplican las horas sobre la campaña.
- RPG y juegos de caza como Monster Hunter o Xenoblade basan todo su endgame en repetir combates para conseguir equipo y subir personajes, mientras los simuladores de vida como Animal Crossing o Stardew Valley se alargan porque dependen del calendario y las estaciones.
En el extremo opuesto, una aventura narrativa lineal o un shooter de campaña tienen un 100% mucho más cercano a su historia, porque sencillamente no hay tanto que coleccionar. Esto enlaza con algo que vemos siempre por aquí: que un mismo juego "dura" cosas muy distintas según cómo lo juegues, la misma brecha que comentamos en la guía de los remakes frente a sus originales, donde la historia apenas cambia pero el 100% se dispara con el contenido moderno.
¿Merece la pena ir a por el 100%?
La respuesta honesta es: casi nunca, salvo que de verdad disfrutes el bucle. En la mayoría de los juegos, el salto de la historia al 100% se llena de tareas repetitivas (recoger la coleccionable número 200, repetir el nivel en la dificultad más alta, farmear el último objeto raro) que aportan poco a la experiencia y mucho al cansancio. El completismo tiene sentido cuando el propio sistema es el juego, como en un roguelike o un Monster Hunter, donde repetir es justo la diversión; pierde casi todo su atractivo cuando se reduce a peinar un mapa en busca de iconos idénticos. Antes de obsesionarte con el 100% o el platino, hazte una pregunta sencilla: ¿esas horas extra me van a divertir, o solo a alargar artificialmente un juego que ya he disfrutado?
Si quieres saber cuánto te va a costar exprimir un juego concreto, consulta sus tres tiempos (historia, extras y 100%) en el catálogo, compara varios candidatos a la vez o cruza esas horas con el tiempo libre que tengas. Y si lo tuyo es justo lo contrario, ir al grano sin relleno, échale un ojo a los mejores juegos cortos o repasa cuánto cuesta completar una saga entera.