Bethesda ha despejado dudas: Starfield sigue siendo una pieza clave en su hoja de ruta, pese a los rumores de que había pasado a un segundo plano. En un comunicado del 17 de julio de 2026, el estudio responsable del RPG espacial lanzado el 6 de septiembre de 2023 también confirmó remasters de Fallout 3 y Fallout New Vegas, el arranque de Fallout 5 en preproducción y el regreso de Obsidian a la franquicia Fallout, todo ello en el contexto de la reestructuración en curso dentro de Xbox.
Qué ha dicho realmente Bethesda sobre Starfield
La compañía respaldó su compromiso con datos de uso: “Con más de 17 millones de jugadores y casi mil millones de horas registradas, Starfield sigue siendo una parte importante de nuestro futuro”. Bethesda asegura que durante el tercer año del juego continuará “ampliando los Settled Systems con nuevas historias, mejoras jugables específicas y actualizaciones adicionales”, al tiempo que se “prepara para lanzar nuevo contenido Starborn el próximo año”, es decir, en 2027.
Por ahora, no hay muchos detalles. El estudio no ha concretado qué forma tendrá ese contenido Starborn ni si alcanzará la envergadura de Shattered Space, la primera expansión de pago de Starfield. Aun así, la reafirmación es significativa: Xbox ha presionado a Bethesda para acelerar sus dos franquicias más grandes, The Elder Scrolls y Fallout, lo que había alimentado la sospecha de que títulos con público más acotado como Starfield podían perder fuelle interno. De momento, no es el caso.
Dónde encaja Starfield en las prioridades de Bethesda
Todd Howard ha reiterado que The Elder Scrolls 6 es la prioridad número uno del estudio y que la mayoría del equipo ya está centrado en ese proyecto. En paralelo, Fallout 5 ha entrado en preproducción sobre el recién confirmado Creation Engine 3, aunque Howard matiza que Fallout 5 “sigue siendo un destino a largo plazo” y no un lanzamiento inminente. Además, Bethesda ha confirmado los remasters de Fallout 3 y Fallout New Vegas, así como el retorno de Obsidian a la licencia Fallout, sin detallar todavía el alcance de su participación.
A continuación, un resumen de cómo queda el tablero interno según Bethesda:
- Starfield: entra en su tercer año de soporte postlanzamiento, con nuevo contenido Starborn confirmado para 2027.
- The Elder Scrolls 6: foco principal de desarrollo; Howard asegura que el estudio “está donde quiere estar” en su calendario.
- Elder Scrolls Online: continuará con nuevo contenido de temporada, con ZeniMax Online Studios integrándose más estrechamente con Bethesda Game Studios.
- Fallout 5: en preproducción con Creation Engine 3, posicionado como el gran lanzamiento posterior a The Elder Scrolls 6.
La clave
No habrá una secuela del tamaño de Shattered Space a corto plazo para Starfield, y el lenguaje de Bethesda deja margen para escalar el soporte según evolucione el juego. Pero una reafirmación pública con cifras concretas pesa más que el silencio, sobre todo con Xbox empujando fuerte a The Elder Scrolls y Fallout. Quienes siguen en Starfield no deberían esperar una macroexpansión inmediata, aunque tampoco un abandono silencioso.
Más allá del titular, este movimiento encaja con un esfuerzo de Microsoft por alinear calendarios y tecnología de sus estudios. La adopción de Creation Engine 3 para Fallout 5 sugiere una plataforma común para proyectos futuros, lo que podría acelerar iteraciones y mejorar herramientas internas. La vuelta de Obsidian a Fallout también pone los focos en posibles colaboraciones con pedigree, recordando que el estudio firmó Fallout New Vegas en 2010. Y los remasters de Fallout 3 y Fallout New Vegas apuntan a capitalizar el tirón renovado de la saga, abriendo la puerta a nuevas audiencias mientras las grandes producciones avanzan. En conjunto, el mensaje es claro: Bethesda prioriza su columna vertebral histórica sin soltar la mano de Starfield, que seguirá ampliando sus fronteras en 2027.