Una nueva demanda colectiva en Estados Unidos acusa a Samsung, SK Hynix y Micron de haber restringido la oferta de DRAM y disparado los precios cerca de un 700% en cuatro años. Presentada el 25 de junio de 2026 en el Tribunal de Distrito del Norte de California por 17 demandantes, incluidos tres pequeños negocios, la causa sostiene que el viraje coordinado hacia la memoria HBM para IA dejó desabastecido al mercado de DDR3 y DDR4 que alimenta a PCs, portátiles y consolas. A la hora de publicar, ninguna de las compañías ha respondido públicamente.
Qué denuncia exactamente la demanda colectiva
Law360, que adelantó la presentación, resume la querella como un ataque frontal contra un “oligopolio DRAM” por subir precios con un ritmo y magnitud fuera de lo común. Según los demandantes, Samsung, SK Hynix y Micron habrían recortado de forma deliberada la producción de DDR3 y DDR4, la memoria que se usa en electrónica de consumo, para redirigir capacidad de fabricación hacia High Bandwidth Memory destinada a centros de datos de IA.
El argumento central es directo: en un mercado competitivo, la subida de precios atrae a nuevos proveedores o incentiva más producción, lo que estabiliza los costes. Aquí, señalan, eso no ocurrió ni podía ocurrir, porque las tres controlan la inmensa mayoría del mercado global de DRAM y ningún nuevo actor puede levantar a tiempo y escala una fábrica de vanguardia que compita de tú a tú. Así, la demanda sostiene que, de facto, operan como un cartel. El escrito llega a hablar de “RAMpocalypse” y solicita el estatus de demanda colectiva en nombre de todos los consumidores, particulares y empresas, que hayan pagado sobreprecios por cualquier producto con DRAM desde 2022.
El giro a HBM: decisión de negocio o coartada
Las demandadas previsiblemente defenderán que el salto a HBM responde a decisiones de negocio legítimas. La demanda de HBM para IA se ha disparado desde 2022, con GPUs como NVIDIA H100 y H200 consumiendo grandes volúmenes de HBM2e y HBM3, y con márgenes muy superiores a los de DDR3 y DDR4 de consumo.
Los demandantes replican que las tres se movieron al unísono, al mismo tiempo y al mismo ritmo, sin que ninguna optara por mantener la oferta de DRAM de consumo para capturar cuota mientras las rivales pivotaban a HBM. La querella no necesita probar una reunión secreta de ejecutivos, solo que la conducta paralela produjo efectos anticompetitivos y dañó al consumidor. Un detalle que señalan como especialmente revelador: dado su dominio, cualquiera de las tres habría podido ganar cuota sosteniendo la producción de DDR4 mientras las otras apostaban por HBM. Ninguna lo hizo, algo que el escrito califica como indicio de coordinación más que de coincidencia.
Un déjà vu para la memoria: antecedentes
No es la primera vez que estos nombres aparecen en acusaciones de manipulación de precios. En 2005, el Departamento de Justicia de EE. UU. declaró culpables a Samsung y SK Hynix por fijación de precios de DRAM entre 1999 y 2002. Samsung pagó 300 millones de dólares, entonces la segunda mayor multa antimonopolio en la historia del país, y SK Hynix abonó 185 millones. Micron, la única estadounidense del trío, eludió sanción por colaborar con los fiscales.
La demanda actual cita expresamente esa condena como patrón de conducta e incorpora además la investigación del Gobierno chino entre 2016 y 2018, que acusó a las tres de manipulación de oferta en otro ciclo de encarecimiento abrupto de la RAM. Aquella pesquisa no terminó en condenas penales, pero las compañías cooperaron con los reguladores. Como contexto adicional, la Comisión Europea impuso multas en 2010 a varios fabricantes de DRAM por un cartel entre 1998 y 2002, un antecedente que los tribunales suelen considerar relevante en casos de competencia.
Impacto real en el hardware gaming
Si las acusaciones son ciertas, los jugadores y compradores de hardware han pagado sobreprecios en casi cualquier dispositivo que tengan. DDR4 y DDR5 están en PCs gaming, portátiles para jugar y consolas de nueva generación, y su coste se traslada de forma directa al PVP en lanzamientos y revisiones de precio.
En 2026 el sector ya ha notado el golpe con una cascada de subidas. Microsoft elevó el precio de Xbox Series X hasta 799,99 dólares con efecto 1 de agosto, alegando que los costes de memoria y almacenamiento han crecido más de 2,5 veces. Valve reconoció que su Steam Machine salió al mercado por encima del precio originalmente previsto por los mismos motivos. Además, según Eurogamer.de, tanto Nintendo como PlayStation han ajustado al alza el precio de su hardware en los últimos meses, y los analistas avisan de que las tarifas actuales no volverán a los niveles previos. Lenovo, por su parte, señaló a Eurogamer que los precios de dispositivos de consumo “nunca” regresarán a los de antes, una declaración que subraya el daño estructural que ya sufre la electrónica de consumo, haya o no coordinación ilícita.
Qué viene ahora en los tribunales
El caso, registrado como Garciaguirre et al v. Samsung Electronics Co. Ltd. et al, está en su fase más temprana. Primero el juez deberá decidir si certifica la demanda como colectiva, un proceso que puede llevar entre seis y doce meses. Tom’s Hardware recuerda que litigios antimonopolio de esta complejidad suelen alargarse de tres a cinco años antes de juicio o acuerdo.
Samsung, SK Hynix y Micron no han emitido comunicados públicos sobre la presentación. En 2005, Samsung empezó rechazando las acusaciones antes de declararse culpable. En el caso actual ninguna ha reconocido conducta indebida. Iremos actualizando esta información conforme avance el procedimiento.
En resumen
Una subida del 700% en cuatro años, un mercado dominado por tres actores con antecedentes por prácticas similares y una demanda que vincula la fiebre del oro de la IA con el precio que pagaste por tu última GPU, consola o ampliación de RAM. El recorrido judicial será largo y el desenlace, incierto. Aun así, la sola presentación ya es relevante, porque obliga a Samsung, SK Hynix y Micron a explicar en un tribunal federal sus decisiones de producción mientras consumidores y fabricantes de hardware siguen absorbiendo costes que, sostienen 17 demandantes, nunca debieron ser tan altos.
Como posibles desenlaces, además de indemnizaciones, el tribunal podría imponer medidas que obliguen a asegurar suministro de DRAM de consumo o que separen líneas de negocio si detecta riesgos competitivos. Si el caso prospera, la fase de discovery podría sacar a la luz comunicaciones internas y previsiones de capacidad que definan el relato del mercado de memoria para los próximos años, con impacto directo en la hoja de ruta de PCs y consolas.
Este artículo trata una causa activa. Las acusaciones contra Samsung, SK Hynix y Micron no han sido probadas en sede judicial. Ninguna empresa ha sido declarada responsable por la conducta descrita en la demanda.