Publicado el 23/02/2026 por @neeonez
Los jugadores de PC que esperaban que la producción china de memoria frenase la escalada de precios del RAM siguen con las manos vacías. Pese a que fabricantes como CXMT han aumentado el volumen de DDR5, el mercado minorista no muestra signos claros de alivio. Con la demanda de infraestructura para AI acaparando capacidad a nivel global, montar o actualizar un equipo en 2026 sale más caro de lo previsto.
Los precios de DDR5 vuelven a subir
El seguimiento de precios en grandes minoristas de EE. UU. y la UE revela un nuevo repunte. Los kits populares de 32 GB DDR5-6000 que a finales de 2024 llegaron a verse por 85–95 dólares ahora se mueven de forma habitual entre 110 y 130 dólares, con variaciones según frecuencia y latencias. En la gama alta, los kits de 64 GB han seguido una trayectoria similar: de mínimos cercanos a 170 dólares a cifras por encima de 220 dólares en algunas configuraciones.
Datos de TrendForce apuntan a que los precios de contrato de DDR5 han subido a ritmos de un solo dígito intertrimestral en la primera parte de 2026. Aún lejos de los picos de 2017–2018, la tendencia es inequívocamente alcista y desmiente la expectativa de que la expansión china dispararía la competencia a la baja. Como recordó recientemente Kotaku, la mayor oferta procedente de China no se ha traducido en un colchón para el mercado de consumo.
La demanda de AI redirige capacidad
Los grandes productores están priorizando HBM, la memoria de muy alto ancho de banda que alimenta los aceleradores de AI. Según Reuters, directivos de Micron han confirmado que el tirón de la AI está tensionando la oferta total de DRAM y empujando los precios al alza en todos los segmentos.
Aunque DDR5 y HBM emplean encapsulados distintos, compiten por la misma capacidad de obleas avanzadas y por recursos de fabricación clave. Las foundries derivan más producción hacia contratos enterprise con mayor margen, lo que reduce el volumen disponible para módulos DDR de consumo.
La producción china no ha desatado una guerra de precios
Se esperaba que CXMT incrementase la oferta global y presionase a la baja los precios. Sin embargo, las listas en retail muestran que los módulos DDR5 con chips fabricados en China se mueven en la misma banda que los de Samsung, SK hynix y Micron. El aluvión de alternativas baratas no ha llegado.
Cuestiones de escala, logística de exportación y costes de entrada similares hacen que los fabricantes chinos estén sujetos a las mismas fuerzas de mercado. Sin un escenario claro de sobreoferta, sumar capacidad no garantiza por sí solo una rebaja de precios.
La memoria de GPU añade presión indirecta
El boom de la AI también dispara la demanda de memoria para GPU. Los aceleradores de gama alta dependen de HBM, mientras que las GPU gaming se apoyan en GDDR6 y GDDR6X. Aunque estas memorias no son lo mismo que la DDR5 del sistema, beben de ecosistemas de fabricación y de inversión de capital que se solapan.
A medida que los proveedores destinan más recursos a tecnologías de memoria orientadas a AI, fluye menos capital hacia la expansión de DRAM y GDDR de consumo. Este efecto colateral estrecha aún más el panorama de memoria y refuerza la presión al alza en toda la cadena de hardware para PC.
Qué significa para quienes montan PC
Para quienes construyen o actualizan equipos en 2026, el RAM vuelve a representar una porción más abultada del presupuesto. Los juegos modernos recomiendan cada vez más 32 GB para un rendimiento óptimo, por lo que las capacidades altas dejan de ser un lujo para convertirse en casi un estándar en muchas configuraciones.
Si la oferta de DRAM no se amplía de forma significativa o la demanda de AI no se enfría, lo más probable es que la volatilidad de precios persista. El crecimiento de la producción china por sí solo no ha estabilizado el mercado y, por ahora, la DDR5 está más cara de lo que muchos anticipaban a comienzos de año.
Contexto y posibles escenarios
El mercado de DRAM es cíclico y muy sensible a cambios de mix de producto. La transición a nodos más avanzados y a tecnologías como HBM con márgenes superiores incentiva a los fabricantes a priorizar esos segmentos. A corto y medio plazo, dos factores pueden mover la aguja: una entrada de capacidad realmente masiva que provoque sobreoferta o una moderación sustancial de la demanda de AI que libere obleas para DRAM de consumo. También influirá el ritmo de adopción de plataformas que exigen DDR5 de serie, ya que consolidan 32 GB como base y amplifican el impacto de cualquier tensión de precios.
En definitiva, el repunte actual no es un bache puntual, sino el reflejo de un mercado reconfigurado por la AI. Hasta que la balanza entre capacidad y demanda se reequilibre, los jugadores tendrán que contar con un RAM más caro en el desglose de su próximo PC.