Ubisoft anuncia nueva ola de despidos y reestructuración

Publicado el 20/01/2026 por


Ubisoft ha ejecutado una nueva ronda de despidos que, según reportes internos, habría afectado a unas 130 personas en el transcurso de una sola semana. El movimiento se enmarca en una reestructuración que la compañía prolonga de cara a 2026 y reaviva las dudas sobre la estabilidad de su red global de estudios. Entre los equipos afectados figura al menos un estudio que se había sindicalizado recientemente, un detalle que añade tensión al debate interno.

Equipos afectados y contexto sindical

De acuerdo con la información publicada por GameStar, la dirección comunicó al personal que seguirían los ajustes de plantilla dentro de un plan de contención de costes. Si bien Ubisoft no ha hecho público un número oficial, la comunicación interna citada por el medio sitúa la cifra en torno a 130 bajas en pocos días.

Uno de los elementos más llamativos es que al menos un estudio recientemente sindicalizado se habría visto afectado. No hay indicios de que el estatus sindical haya provocado de forma directa los recortes, pero la coincidencia temporal alimenta preguntas sobre cómo impactan estas reestructuraciones en equipos que acaban de organizarse. Ubisoft no ha ofrecido comentarios sobre este punto, lo que añade sensibilidad a un proceso ya de por sí complejo.

Parte de un patrón desde 2023

Esta oleada llega tras varias tandas de despidos iniciadas en 2023 que han salpicado a estudios de Europa y Norteamérica. Los recortes previos abarcaron perfiles de desarrollo, soporte y producción, con el objetivo de domar unos costes crecientes y compensar el rendimiento desigual de algunos proyectos.

Tal y como ha documentado GamesIndustry.biz, la estrategia de reestructuración de Ubisoft pasa por reducir gastos fijos y concentrar recursos en un número más reducido de franquicias clave. La escala y la rapidez de los últimos recortes sugieren que el proceso sigue activo y lejos de darse por cerrado.

Presión financiera y reinicios de proyectos

Detrás de estos movimientos subyace una presión financiera sostenida. En los últimos años, varios lanzamientos de perfil alto no alcanzaron las expectativas internas, y otros proyectos sufrieron retrasos, cancelaciones o reinicios creativos de calado. Este panorama complica la planificación a largo plazo y obliga a reajustar necesidades de personal.

En su cobertura financiera, IGN recogió el énfasis de los ejecutivos en la disciplina de costes y la eficiencia operativa como prioridades máximas. La dirección ha reconocido que no todos los proyectos en desarrollo seguirán adelante, lo que refuerza un enfoque de inversión más selectivo.

Impacto en el desarrollo y en la moral

La salida de aproximadamente 130 personas en tan poco tiempo ha encendido las alarmas entre quienes continúan en la compañía, sobre todo en equipos ligados a proyectos de largo recorrido. Las reestructuraciones frecuentes pueden romper la cohesión de los grupos y ralentizar la producción, algo especialmente delicado en desarrollos de gran escala que dependen de plantillas estables y con experiencia.

Analistas del sector vienen advirtiendo que los despidos repetidos dejan huella en la moral y la retención de talento. Para editores con múltiples franquicias de largo aliento, mantener la continuidad se complica cuando los equipos se reconfiguran de manera recurrente.

La posición de Ubisoft de cara a 2026

Pese a los recortes, Ubisoft sigue situando sus grandes marcas en el centro de su estrategia. Assassin’s Creed, Rainbow Six y Far Cry continúan como pilares, al tiempo que la compañía adopta un perfil más cauto a la hora de dar luz verde a nuevos proyectos o ampliar equipos.

A medida que avanza 2026, estos despidos ponen de relieve los desafíos que afrontan los grandes editores del videojuego. Los presupuestos al alza, ciclos de desarrollo más largos y un mercado impredecible obligan a tomar decisiones difíciles incluso en empresas con marcas reconocidas a nivel global.

Contexto del sector y posibles implicaciones

La situación de Ubisoft encaja en una tendencia más amplia que ha recorrido a la industria desde 2023, con múltiples compañías ajustando plantillas y carteras para priorizar menos apuestas y más seguras. Para los jugadores, esto suele traducirse en lanzamientos más espaciados, menos proyectos experimentales y una mayor dependencia de propiedades intelectuales consolidadas. Para los equipos, el reto pasa por sostener la calidad y la continuidad de franquicias veteranas en un entorno de recursos más ajustados, un equilibrio delicado que marcará el pulso del desarrollo AAA en los próximos años.


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