Gears of War: E-Day exigirá una tarjeta gráfica compatible con ray tracing por hardware para poder ejecutarse en PC. The Coalition ha confirmado este requisito obligatorio junto a las especificaciones definitivas del juego, dejando fuera a varias GPU veteranas que, pese a seguir siendo capaces en muchos títulos actuales, no podrán iniciar esta nueva entrega.
El esperado regreso a los orígenes de la saga llegará el 6 de octubre de 2026 a PC, a través de Steam y Xbox on PC, y Xbox Series X|S. Los compradores de la Premium Edition dispondrán de acceso anticipado desde el 1 de octubre.
Juego: Gears of War: E-Day
Desarrolladora: The Coalition
Distribuidora: Xbox Game Studios
Plataformas: PC, Steam, Xbox on PC y Xbox Series X|S
Fecha de lanzamiento: 6 de octubre de 2026, con acceso anticipado el 1 de octubre para la Premium Edition
Sin ray tracing no habrá partida
The Coalition ha sido tajante en las especificaciones finales para PC publicadas tras confirmar que el juego ya ha alcanzado la fase gold. La ficha técnica establece claramente que será necesaria una tarjeta gráfica con capacidad de ray tracing por hardware.
No se trata, por tanto, de una opción visual que los jugadores puedan desactivar desde el menú de ajustes para mejorar el rendimiento. El sistema de iluminación de Gears of War: E-Day está construido alrededor del ray tracing, que interviene en aspectos como los reflejos, las sombras y la iluminación global.
En la práctica, esta decisión descarta las tarjetas Nvidia de las familias GTX 10 y GTX 16. En el catálogo de AMD, tampoco podrán ejecutar el juego las Radeon RX 5000, ni modelos más antiguos basados en las arquitecturas Polaris y Vega. Como señala GameSpot, la medida deja fuera a toda una generación de hardware, incluidas GPU tan populares como la GTX 1060.
Requisitos completos de Gears of War: E-Day en PC
Más allá de la obligatoriedad del ray tracing, los requisitos mínimos se mantienen en cifras relativamente asequibles para un lanzamiento de gran presupuesto previsto para 2026. Eso sí, todas las configuraciones presentadas por The Coalition contemplan el uso de tecnologías de reescalado como DLSS, FSR, TSR o XeSS.
Estas son las tres configuraciones de referencia compartidas por el estudio:
- Mínimos, 1080p, 60 fps y calidad Media: Nvidia GeForce RTX 2060 o RTX 5050, AMD Radeon RX 6600 o RX 9060, AMD Ryzen 5 2600X, Intel Core i7-6850K o Intel Core i5-10400, 12 GB de RAM y 6 GB de VRAM.
- Recomendados, 1440p, más de 60 fps y calidad Alta: Nvidia GeForce RTX 3060 Ti o RTX 5060, AMD Radeon RX 6700 XT o RX 9060 XT, AMD Ryzen 5 5600 o Intel Core i5-11600K, 16 GB de RAM y 8 GB de VRAM.
- Ultra, 4K, más de 60 fps y calidad Ultra: Nvidia GeForce RTX 5070 Ti o AMD Radeon RX 7900 XT, AMD Ryzen 7 7800X3D o Intel Core i7-14700K, 16 GB de RAM y 12 GB de VRAM.
Todas las configuraciones requieren además 115 GB de espacio libre en una unidad SSD. En cuanto a características técnicas, el juego incluirá compatibilidad con DLSS 4.5, FSR 4, XeSS 3.0, HDR, monitores ultrawide y un modo benchmark integrado.
La preinstalación se habilitará el 29 de septiembre en Xbox Series X|S, Xbox on PC y Steam. Los propietarios de la Premium Edition podrán empezar a jugar el 1 de octubre, mientras que los suscriptores de Game Pass tendrán acceso desde el lanzamiento general del 6 de octubre.
Una tendencia cada vez más habitual
La decisión de The Coalition no es un caso aislado entre los grandes lanzamientos de PC. Indiana Jones and the Great Circle ya impuso el ray tracing por hardware como requisito indispensable, y DOOM: The Dark Ages también optó por hacer obligatoria esta tecnología en compatibles.
Desde una perspectiva de desarrollo, el planteamiento resulta comprensible. Diseñar la iluminación del juego en torno al ray tracing permite a los equipos evitar el mantenimiento de un segundo sistema de iluminación tradicional para equipos sin aceleración dedicada. Esto puede reducir la complejidad técnica y facilitar una presentación visual más consistente entre las distintas configuraciones compatibles.
Sin embargo, como apunta TheGamer, la medida también supone una barrera relevante para una parte de la comunidad. En una saga donde la ambientación, los interiores oscuros y la iluminación dramática forman parte esencial de su identidad, prescindir de un sistema alternativo deja sin opciones a quienes aún utilizan hardware de la era GTX.
Un mínimo asequible con una condición innegociable
Una vez superado el requisito de contar con ray tracing por hardware, las especificaciones de Gears of War: E-Day no parecen especialmente desorbitadas. Una RTX 2060 o una Radeon RX 6600, acompañadas de 12 GB de RAM, bastarán para apuntar a 1080p y 60 fps en calidad Media mediante reescalado.
El problema está precisamente en esa barrera inicial. Los jugadores que sigan utilizando una GTX 1060, una GTX 1660 o una Radeon RX 5000 no podrán recurrir a ajustes bajos ni sacrificar resolución para arrancar el juego: necesitarán renovar su gráfica antes del 6 de octubre. Una exigencia defendible desde el punto de vista técnico, pero que llega en un contexto poco favorable para quienes buscan actualizar su equipo, con los precios de la memoria todavía elevados.