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Ban masivo en Rainbow Six Siege tras brecha de seguridad

Publicado el 06/01/2026 por

Ubisoft vuelve a estar en el punto de mira con Rainbow Six Siege: apenas días después de contener una brecha grave en el backend a finales de diciembre, una nueva oleada de bans ha sacudido a la comunidad. La compañía sostiene que estas suspensiones derivan de revisiones internas realizadas tras el regreso del servicio, y no de un nuevo hack confirmado. Aun así, el volumen y el timing han hecho que muchos jugadores lo vean como un segundo incidente independiente.

Cronología de los dos incidentes en Rainbow Six Siege

El primer episodio estalló a finales de diciembre, cuando actores no autorizados accedieron a sistemas de backend de Rainbow Six Siege. De la noche a la mañana, algunos usuarios recibieron grandes cantidades de moneda in-game, cosméticos raros se desbloquearon automáticamente y se registraron bans y desbans aleatorios en distintas cuentas. Ubisoft respondió llevando los servidores de Rainbow Six Siege a mantenimiento a escala global y, posteriormente, revirtió el progreso asociado a la intrusión. Coberturas de PC Gamer e IGN confirmaron que la compañía trató el suceso de diciembre como un fallo de seguridad serio. Ubisoft también afirmó que los datos personales de las cuentas no se vieron comprometidos.

El segundo episodio emergió poco después de que los servidores de Rainbow Six Siege volvieran a la normalidad. Varios jugadores comenzaron a reportar bans repentinos con duraciones similares y descripciones de infracción poco claras. Muchos de los afectados aseguran no haber realizado juego inusual ni haber usado exploits.

Qué ha dicho Ubisoft sobre la nueva oleada de bans

Según Ubisoft, los nuevos bans proceden de revisiones posteriores al incidente con el objetivo de detectar a quienes habrían abusado de forma deliberada del exploit previo. La empresa recalca que el análisis se centra en la intencionalidad, no en exposiciones accidentales a los efectos del hack.

Ubisoft también ha aclarado que aquellos que recibieron artículos o moneda no autorizados de forma pasiva no deberían ser penalizados. Tal y como recoge TheGamer, la compañía sigue procesando apelaciones y corrigiendo falsos positivos.

Por qué se percibe como una segunda crisis

Los dos incidentes difieren en alcance e impacto. La brecha de diciembre alteró inventarios, economías internas y sistemas vivos de backend en Rainbow Six Siege. El problema actual gira en torno a enforcement y decisiones de moderación de cuentas.

Dado que la oleada de bans apareció tras la restauración del servicio, muchos jugadores creen que se trata de un fallo aparte, vinculado a los sistemas de post-breach. Ubisoft no ha confirmado esa explicación, pero tampoco ha descartado que el impacto del primer incidente siga teniendo efectos colaterales.

Reacción de la comunidad y preocupaciones en curso

La respuesta de la comunidad de Rainbow Six Siege está dividida. Hay quienes apoyan que se sancione a quienes aprovecharon el exploit de forma consciente. Otros temen que decisiones tomadas tan pronto después de un fallo de seguridad relevante no alcancen el nivel de precisión esperado.

También han arreciado las críticas por la falta de explicaciones detalladas asociadas a cada ban. Ubisoft anima a los usuarios afectados a cursar apelaciones mediante sus canales oficiales de soporte.

Qué viene ahora para Rainbow Six Siege

Ubisoft afirma que ha añadido nuevas salvaguardas tras la brecha de diciembre y que continúa revisando los sistemas relacionados con el enforcement de cuentas en Rainbow Six Siege. De momento, no se ha anunciado más tiempo de inactividad.

Para los jugadores, el episodio demuestra que los problemas de seguridad en backend pueden generar una perturbación prolongada incluso cuando los servidores vuelven a estar online. Falta por ver si Ubisoft acabará por confirmar este suceso como una brecha separada o como la estela de lo ocurrido en diciembre, pero la gestión de apelaciones y la transparencia en los criterios de sanción serán claves para recuperar la confianza en un live-service competitivo con casi una década a sus espaldas.


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