Larian Studios adelanta que la personalización de personaje del próximo Divinity irá más allá de lo visto en Baldur’s Gate 3. El estudio no da por cerrado el creador de personajes, habla de un sistema con margen real de mejora que apunte a más control, flexibilidad y opciones expresivas sin perder accesibilidad.
Lecciones de Baldur’s Gate 3
Según una entrevista recogida por PC Gamer, Larian ha aprendido a fondo de la producción de Baldur’s Gate 3 y del feedback de su comunidad. Aunque el juego estableció un nuevo estándar en RPG modernos con una variedad visual amplia y ajustes granulares, el estudio admite que se toparon con límites técnicos y estructurales. Algunas opciones estaban agrupadas, otras se vieron condicionadas por el ritmo de producción.
Para el próximo Divinity, la idea es reducir esos corsés. Más elementos ajustables de manera independiente, más control fino sobre la apariencia y la identidad del personaje, y un énfasis en la personalización profunda por encima de ampliar simples presets. El sistema, recalcan, se está replanteando desde cero.
Por qué la personalización sigue siendo clave
En juegos de rol de largo recorrido, donde puedes pasar decenas de horas con un mismo personaje, el creador no es un simple editor cosmético, es una extensión del role-play. Dar más control ayuda a reforzar el vínculo entre jugador, avatar y decisiones narrativas. Un análisis de GamesIndustry.biz subraya que las expectativas de identidad y expresión no dejan de crecer, algo que Larian interpreta como una tendencia de diseño que sitúa la agencia del jugador en el centro.
Más opciones sin abrumar
El reto pasa por crecer en profundidad sin volver el sistema inaccesible. No todo el mundo quiere invertir un buen rato en el editor, y Larian lo sabe. El objetivo es permitir configuraciones rápidas para quien solo quiere empezar a jugar, y a la vez ofrecer herramientas avanzadas a quienes disfrutan afinando cada detalle. Ese equilibrio, muy presente en el feedback durante el desarrollo de Baldur’s Gate 3, se trabajará refinando la presentación de opciones y separando controles avanzados de las elecciones básicas.
Lo que anticipa para el futuro de Divinity
Aunque Larian aún no ha revelado el grueso de detalles del próximo Divinity, su foco en mejorar la creación de personaje apunta a una dirección de diseño clara. En declaraciones previas recogidas por Rock Paper Shotgun, el estudio explicaba que volver a Divinity les da mayor libertad creativa. Al no estar atados a una licencia, pueden experimentar con más soltura en sistemas como la personalización y la progresión.
Un sistema aún en desarrollo
Larian avisa de que estas funciones siguen en evolución, y que no todo lo que se comenta de forma pública está garantizado para la versión final. El feedback de la comunidad y las pruebas técnicas marcarán hasta dónde llega el sistema. Aun así, todo indica que la creación de personaje será una de las señas de identidad del próximo Divinity, con la ambición de ir un paso más allá respecto a Baldur’s Gate 3 y ofrecer una experiencia de rol más flexible y expresiva.
En perspectiva, tiene sentido que el estudio redoble su apuesta. La saga Divinity ya demostró con Divinity: Original Sin 2 su predilección por la libertad sistémica y la reactividad, y el éxito de Baldur’s Gate 3 ha consolidado a Larian como referente del RPG contemporáneo. Si el editor de personajes evoluciona en la línea que plantean, podemos esperar un título que combine mejores herramientas de expresión con accesibilidad cuidada, un equilibrio muy demandado en los grandes RPG actuales.